Los ibéricos fueron superiores a lo largo del trámite y volvieron a exhibir su claridad, estilo y buen manejo de pelota ante unos holandeses combativos y batalladores. El partido decisivo, disputado en el Estadio Soccer City de Johannesburgo el 11 de julio, fue el tercero que se definió en la prórroga luego de Italia 1934, Inglaterra 1966 y Argentina 1978. La Furia Roja vive su momento de gloria e inscribe así su nombre en el trofeo más codiciado del fútbol. Para Países Bajos, fue su tercera final perdida, tras Alemania 1974 y Argentina 1978.
El tiempo fue transcurriendo y el cotejo, de alto nivel de dramatismo, derivó de manera inevitable al tiempo extra.En la prórroga, los dirigidos por Vicente del Bosque continuaron con el manejo del juego ante una Oranje que aguantó los embates y hasta sufrió la expulsión de John Heitinga. España siguió empujando hasta que por fin, llegó a la conquista: Iniesta recibió una milimétrica asistencia de Cesc Fábregas y sacudió la red, desatando la locura española (0-1, 116’).
El final fue llantos y emoción de los nuevos campeones mundiales, que alcanzaron la gloria por primera vez, con inteligencia, agallas y buen fútbol. (Fuente: Crónicas FIFA)






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